Desde su llegada a la organización de los Rays de Tampa Bay, el careta Jesús Sucre no ha dejado de recibir
buenas noticias y halagos por su trabajo detrás del plato, lo cual le permitió
hacerse de un puesto en el roster de 25 de cara al inicio de las Grandes
Ligas, durante el Spring Training.
No es para menos que Sucre tenga gratamente impresionado
a su nueva organización en la
receptoría, debido a que antes de llegar a Tampa, fungía como el receptor
personal de Félix Hernández en los Marineros de Seattle. "De
lo que hemos visto hasta ahora en esta primavera, él tiene un cañón en el
brazo, además llama un gran juego de pelota", expresó Kevin Kiermaier, jardinero central del
equipo, “creo que fue una gran adición para esta temporada”, señaló.
Lo más importante para Jesús es mantener una confianza
con sus lanzadores y es algo que él mismo reconoce. "Me gusta llevar el juego,
trato de decirles a los lanzadores, 'Oye, este es mi plan, sé que tienes un
plan, pero este es mi plan aquí', soy el tipo de receptor que todo lo que me
preocupa es cuidar a los lanzadores", expresó el careta.
En el mismo orden de ideas, el As de la rotación Chris Archer también ve con buenos ojos
las capacidades que ha mostrado el sucrense desde su incorporación. “Me
gustan las cosas que puede hacer Sucre, me gusta muchísimo y se lo he dicho a
todos. Es como lanzarle a un joven y más delgado José Molina, con la misma
acción de sus manos y habilidad para tirar a las bases”.
No solo se ganó su puesto como parte de la nómina para el
primer día por sus labores defensivas, como es bien sabido el jugador de 28
años no es un baluarte ofensivamente, sin embargo durante los entrenamientos
primaverales ha dejado buenas sensaciones con el madero. Batea para .267 de
average, con dos jonrones y 12 carreras
traídas al plato.
El principal contendor de Sucre para hacerse con la
receptoría desde el primer día (mientras se recupera Wilson Ramos), es el norteamericano Derek Norris, quien llegó procedente de los Atléticos de Oakland.

