A
pesar de su no tan destacada actuación durante el Spring Training 2017, Bruce
Rondón logró quedarse con el equipo grande de los Tigres de Detroit para el inicio de la temporada de las Grandes
Ligas.
El
criollo no solo fue fácilmente bateado en los juegos de exhibición de
primavera, también registró un bajón en cuanto a la velocidad de su recta, tema
por el cual el manager Brad Ausmus
mostró cierta preocupación; sin embargo, confía en que eso el venezolano lo
resolverá apenas comience la temporada.
“Mi
instinto me dice que va a estar bien”, señaló el
mandamás del equipo de la División
Central de la Liga Americana. Rondón en su actuación del pasado martes
(28/03) alcanzó solo las 96 millas en su bola rápida, la cual está acostumbrado
a lanzar a 98 o 99 mph. “Lo he dicho antes, no me sorprendería si el
lunes lanza 98-99, hay un factor de adrenalina”, dijo Ausmus.
El
valenciano que también tuvo participación con Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol, suma
siete juegos lanzados en esta primavera con 8.53 de efectividad, producto de
permitir seis carreras limpias en 6.1 innings de labor, con seis imparables
(entre ellos tres jonrones), seis boletos otorgados y siete ponches propinados.
El derecho puede ser libremente enviado a la filial Triple A y regresar al equipo grande en cualquier momento.
“Él
(Rondón) nos ha expresado que no quiere que alguno de estos tipos que él sabe
que va a enfrentar durante la temporada puedan ver todo lo que tiene, por así
decirlo”, apuntó el dirigente.
El
relevista de 26 años de edad viene de su mejor campaña en la gran carpa, tras
dejar record de 5G-2P en 37 encuentros en los que actuó, con 23 hits
permitidos, 12 carreras (todas limpias), 12 boletos y 45 ponches, todo esto en
36.1 episodios para una efectividad de 2.97. “Él lanzó bastante bien en un
tramo el año pasado”, reconoció Ausmus.
Rondón
que irá a su cuarta zafra en las Grandes Ligas, espera ahora
responder con buenas actuaciones a la confianza que le ha dado la gerencia del
equipo y el manager, así como lo hizo en la parte final de la zafra anterior
cuando culminó prácticamente intraficable.

